Eje 1: Institucionalidad y Estado de Derecho

1. Instituciones independientes y reglas claras

Necesitamos instituciones que se respeten entre sí y no estén sometidas a intereses políticos. La democracia solo funciona cuando hay equilibrio de poderes y nadie abusa del cargo.

Consenso Ciudadano 1: Unas instituciones democráticas independientes, con real equilibrio de poderes, orientadas a luchar contra la inseguridad y el abuso del poder, y garantizar libertades y derechos.

La ciudadanía quiere un verdadero Estado de Derecho, que luche contra la inseguridad, impunidad y corrupción y garantice las libertades y derechos. Por ello, quiere la separación, independencia y equilibrio entre los poderes del Estado. Quiere reglas claras y respeto mutuo entre instituciones, sin interferencias políticas ni abusos de poder ni privilegios. La ciudadanía quiere mecanismos claros para sancionar inconductas flagrantes de autoridades, incluidas las que son parte del Congreso y el Poder Ejecutivo.

La ciudadanía quiere un Poder Judicial y un Ministerio Público limpios, autónomos, fuertes y protegidos de la interferencia política; una Policía Nacional institucionalmente sólida e íntegra; una Defensoría del Pueblo, una Junta Nacional de Justicia y un Tribunal Constitucional seleccionados por mérito y con legitimidad y no estén condicionados por el poder político. La ciudadanía quiere derogar leyes inconstitucionales y anti-derechos que fomentan la impunidad de graves crímenes y erosionan el Estado de Derecho y la confianza en la democracia.

2. Corrupción sin impunidad

Nadie debe estar por encima de la ley. La corrupción debe prevenirse, investigarse y sancionarse con firmeza y sin privilegios.

Consenso Ciudadano 2: Un país donde nadie esté por encima de la ley y la corrupción no tenga refugio. Con real integridad en los cargos públicos, mediante formación ética, prevención, sanciones ejemplares, y un sistema que actúe con firmeza para desmantelar redes de corrupción.

La ciudadanía quiere una política pública cabal de integridad y lucha frontal contra la corrupción, que actúe antes, durante y después de los hechos. Quiere sanciones reales y ejemplares para quienes roban al Estado, incluyendo la inhabilitación permanente para ejercer cargos públicos (“muerte civil”), porque la corrupción traiciona la confianza ciudadana.

La ciudadanía quiere auditorías regulares, mecanismos de denuncia anónimos y fortalecer juzgados especializados en corrupción que actúen con celeridad. Quiere que herramientas como la colaboración eficaz, la extinción de dominio y la cooperación internacional se usen de manera firme para desarticular redes vinculadas al crimen organizado y la corrupción en la política.

Asimismo, la ciudadanía quiere candidatos y autoridades formados en ética y gestión pública, porque la prevención también es parte de la lucha contra la corrupción.

3. Justicia que funcione

Queremos un sistema de justicia rápido, coordinado y accesible. Fiscales y jueces protegidos, procesos digitales y atención real en todo el país.

Consenso Ciudadano 3: Una Justicia que funcione, sin privilegios ni impunidad, que trabaje de manera coordinada, sea rápida y cercana, con fiscales y jueces protegidos, equipos especializados en los territorios, justicia digital y acceso equitativo que devuelva confianza en la ley.

La ciudadanía quiere un sistema de justicia eficaz, predecible y coordinado, donde Policía, Ministerio Público y Poder Judicial trabajen de manera articulada para combatir el delito y la corrupción de funcionarios públicos sin impunidad.

La ciudadanía quiere fiscales y jueces protegidos frente al crimen organizado, equipos especiales descentralizados para investigar corrupción y delitos en territorios vulnerables, y órganos jurisdiccionales especializados donde más se necesitan.

La ciudadanía quiere procesos judiciales digitalizados y acceso equitativo a la justicia, especialmente en zonas rurales y excluidas. Quiere una justicia oportuna, imparcial y con apoyo técnico independiente, que refuerce la seguridad jurídica y la confianza en la ley.

4. Democracia con derechos y libertades

Libertad de prensa, protesta pacífica garantizada, igualdad sin discriminación y protección efectiva frente a la violencia y abusos del poder.

Consenso Ciudadano 4: Una democracia que cuide las libertades y derechos de las personas con igualdad y sin discriminación, con prensa libre, protesta pacífica garantizada, justicia para las víctimas vulneradas en sus derechos, y un Estado que ponga la dignidad humana en el centro.

La ciudadanía quiere una democracia con libertades y derechos efectivos. Quiere libertad de prensa y un periodismo de investigación protegido y fortalecido, con redes que ayuden a destapar la corrupción y defender el interés público.

La ciudadanía quiere garantías plenas para el ejercicio del derecho a la protesta pacífica, y no la persecución a dirigentes y líderes sociales. Quiere que el uso de la fuerza pública sea legítimo y proporcional, conforme a la Constitución, leyes y estándares internacionales. Exige verdad, justicia y reparación para las víctimas de la violencia por el indebido uso de la fuerza por parte del Estado, con investigaciones rápidas, transparentes y sanciones efectivas.  Y, especialmente en el sur del país, la ciudadanía quiere justicia y reparación integral para las víctimas de violaciones de derechos humanos, con memoria histórica, verdad y garantías de no repetición.

La ciudadanía quiere igualdad y no discriminación. Quiere el reconocimiento pleno de los pueblos indígenas, políticas públicas que incluyan a las personas LGTBI, personas con discapacidad y poblaciones históricamente excluidas. Quiere un Estado que enfrente la violencia de género y familiar con decisión, que proteja a las víctimas, erradique el feminicidio y garantice atención integral, prevención, educación y espacios seguros para niñas, niños y adolescentes.

La ciudadanía quiere una democracia que ponga la dignidad humana en el centro y que garantice igualdad de oportunidades económicas, laborales y sociales para mujeres y hombres en todo el país.