Leyes sólidas, control territorial y desmantelamiento de economías ilegales con alternativas para jóvenes y comunidades.
Una policía profesional, moderna y respetuosa de los derechos humanos, con formación de calidad y carrera meritocrática.
Seguridad ciudadana coordinada entre Estado y comunidad, prevención real en barrios y respuesta rápida frente al delito.
Trabajo articulado entre Policía, Fiscalía y Poder Judicial, tecnología moderna y cárceles seguras con verdadera rehabilitación.