Un sistema que refleje la diversidad del país, fortalezca la descentralización y garantice igualdad y respeto.
Transparencia total en el dinero de la política, filtros para candidaturas y combate al lavado de activos.
Gobiernos regionales y locales con competencias, presupuesto y capacidades para atender mejor a la ciudadanía.
Participación real de mujeres, jóvenes y pueblos originarios; partidos democráticos con elecciones internas transparentes.