Gestión pública moderna, meritocrática y orientada a resultados, con transparencia y simplificación de trámites.
Servicios accesibles, infraestructura adecuada, conectividad, reducción de la anemia y educación pertinente para la vida y el trabajo.
Agua segura como derecho, protección de ecosistemas, adaptación climática y ciudades bien planificadas.
Más oportunidades laborales, apoyo a MYPES, formalización posible y alianzas entre Estado, empresa y academia.